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En la red no solo podemos conseguir programas o materiales,
o artículos o manuales, sino que también podemos compartir
lo que nosotros tenemos.
Por un lado existen sistemas que permiten a un grupo
de personas tener acceso a una carpeta llena de archivos, poder
subir o bajar archivos, eso es colocar en ella algún documento
o copiar otro en nuestro disco duro.
Hotline (aunque por su nombre parezca otra cosa),
es uno de los programas más utilizados para ello. El programa
del servidor y de cada usuario es gratuito, y un grupo de personas
pueden ponerse de acuerdo para compartir archivos utilizando este
programa. Todos los documentos quedan guardados en un ordenador
servidor, y cada usuario puede conectarse cuando lo desee para dejar
algún archivo o para recoger otro. También incluye
un sistema que permite a los usuarios enviarse mensajes como en
un chat si coinciden al mismo tiempo trabajando en el servidor.
Pero la verdadera revolución de la idea de
compartir archivos utilizando Internet ha sido protagonizada por
los MP3 archivos de música. Los sistemas que se pusieron
en marcha hace un par de años para compartir archivos de
música (como Napster y Gnutella) se basaban en el principio
del P2P acrónimo de Peer to Peer (punto a punto , o igual
a igual), la tecnología que permite intercambiar información
y comunicarse sin necesidad de un servidor como intermediario. En
realidad cada cliente es usuario y a la vez servidor.
Permite compartir todo tipo de archivos, texto, video,
música. No es un sistema nuevo, pero ha llegado a ser muy
conocido por la creación de Gnutella, un programa que nos
permitía intercambiar archivos de música en formato
MP3 con cualquier persona del mundo. Al utilizar Gnutella (o Napster
o cualquiera de este tipo) podemos ver que usuarios están
conectados en ese momento y que archivos de música tiene
cada uno, así que podemos copiar algunos de sus archivos
y ofrecerles a la vez cualquiera de los nuestros.
Si el año pasado la música fue la protagonista,
este año dicen que se prepara el video y las películas
en la red. Igual que las compañías discográficas
han puesto el grito en el cielo, seguro que las productoras harán
lo mismo. De hecho cualquier gran compañía que quiera
hacer pagar por sus documentos y productos en Internet deberá
ponerlos a salvo del peer to peer.
Y finalmente otras herramientas para compartir son
las que llamamos de trabajo colaborativo, entornos completos vía
web que permiten compartir recursos, ideas, bases de datos, documentos,
reuniones, foros, mensajes, etc. Etc. Un claro ejemplo es el programa
BSCW (Soporte Básico para trabajo colaborativo), un entorno
de trabajo compartido que suele utilizarse para un grupo de personas,
un equipo o un proyecto.
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